La función del presente es construir el futuro

Las cooperativas tienen un altísimo compromiso con el desarrollo de sus pueblos
18 de noviembre de 2023 por
Administrator
Hace poco tiempo, dos años, tuvimos la experiencia de vivir una pandemia, ¿Recuerda los pri​meros días cuando estábamos en encierro voluntario?​

Ahora todos podemos ver con claridad el cambio que ha supuesto la pandemia para muchas empresas y la sociedad en general, naturalmente las cooperativas no son la excepción. En el planeta, muchos tomadores de decisiones se han cuestionado qué habría pasado si al inicio de la pandemia se hubieran encontrado en una situación diferente, cómo la habrían enfrentado o qué hubiera pasado con sus productos y servicios o canales de distribución.

Es distinto ver el mundo en retrospectiva. A toro pasado, las soluciones salen con mayor fluidez. Pero cuando nos preparamos para proyectar el futuro, nos topamos con barreras que nos impiden visionar modelos de negocios, productos o mercados, esto sucede tanto para las empresas como a nivel personal.

Hoy es parte de la historia hablar de empresas que en su momento disfrutaron de un gran éxito, como Kodak, Blockbuster o Nokia. Muchas opiniones coinciden en lo que debieron haber hecho para definir un rumbo que asegurara no sólo su permanencia, sino su evolución.

Las empresas están preparadas para un mundo lineal, cuando de hecho la realidad experimenta constantes cambios, inesperados y no siempre previsibles: desde el comportamiento del consumidor hasta la situación geopolítica y de las cadenas de suministro, pasando por avances y adopciones tecnológicas constantes. La operación es vista como un impulsor y activador, pero la estrategia es la dirección y el salto, juntas potencian, de manera orgánica, un modelo de negocios.

En México, de acuerdo con datos del INEGI, el promedio de vida de un negocio en el sector industrial es de 9.7 años, en el sector comercial de 6.9 años y en los servicios privados no financieros, de 8 años; arrojando un promedio de 8.2 años. Si bien esto es el resultado de una combinación de factores, hoy más que nunca se observa un dinamismo distinto. El contexto, tanto local como global, que siempre ha afectado a los negocios, hoy es el protagonista, tanto en aspectos geopolíticos y tecnológicos como sociales.

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Desde la pandemia, hemos convivido con el distanciamiento físico, desarrollando un camino hacia la touchless economy. Hemos redefinido la escala de valores sobre la posesión, orientándonos a la sharing economy. Asimismo, hemos desarrollado una visión y apertura distinta hacia la tecnología. Este es el entorno donde las cooperativas conviven.

Frente a los cambios en el entorno, transitamos del “no se puede” al “se tuvo que poder”.  Anteriormente había muchos temores y prejuicios alrededor del home office, por ejemplo, y cuando se adoptó, significó ahorros para un gran número de empresas e incrementos en productividad. Lo mismo sucedió con la virtualidad y el manejo de procesos. ¿Cuál es la situación del home office en su cooperativa?

Entonces, cuando planeamos y proyectamos el futuro debemos tener claridad en dos preguntas:

·        ¿Para qué nos preparamos realmente y cómo lo hacemos?

·        ¿Queremos ser disruptores y proponentes o solamente buscamos esperar a ser testigos y, en el peor de los casos, desplazados o relegados en nuestros sectores?

En las cooperativas hemos entendido que hay una gran diferencia entre las empresas que hacen cosas digitalmente y las que son digitales. Estas últimas tienen una cultura y visión digital, clara y compartida.

Hoy también se vive una realidad distinta respecto a lo que implica, se espera y se entiende como servicio al cliente. Tenemos una visión distinta de la tecnología como socio estratégico y se han redefinido a nivel personal y organizacional los propósitos. Se ha descubierto el potencial de la nube, la Inteligencia Artificial, el Internet de la Cosas y la Analítica de Datos. Además, se ha dado un nuevo dimensionamiento y valor a la retención y desarrollo de talento.

Temas como la innovación, agilidad y la flexibilidad ya están en el vocabulario de muchas cooperativas, así como la renovación y el cambio de paradigmas. En la actualidad, hay muchas lecciones aprendidas, pero hay más lecciones por aprender. No olvidemos que vivimos en un entorno dominado por el prefijo re-: re-construir, re-configurar, re-definir, re-pensar, re-enfocar, etc.

Es evidente que diseñar una estrategia y proyectar sus efectos al futuro es una tarea compleja y, muchas veces, enigmática. Lo cierto es que hoy más que nunca debemos utilizar la evidencia, buscar correlaciones, detectar patrones y, al mismo tiempo, entender las tendencias. Así, podremos diseñar negocios más acordes y apegados a la realidad presente y la próxima, con el objeto de no esperar el futuro, sino de construirlo dentro y fuera de nuestras organizaciones y esto implica construir el cooperativismo del siglo XXI.

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Administrator 18 de noviembre de 2023
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